¿Qué es la reserva legal obligatoria de una empresa?

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Cuando hablamos de los beneficios de una organización, debemos tener en cuenta las diferentes apreciaciones legales al respecto. En determinados casos existen normativas destinadas a regular las ganancias de una empresa, y un ejemplo de ello lo podemos encontrar en la denominada reserva legal, obligatoria para cualquier sociedad anónima.

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Si bien se trata de un concepto sencillo y relativamente conocido en la administración de pequeñas y medianas empresas, conviene tenerlo en cuenta porque se trata de un aspecto legislado. Así pues, ¿en qué consiste la reserva legal obligatoria y a cuánto asciende? ¿Es imprescindible contar con este importe? A continuación, resolvemos todas las cuestiones a este respecto.

¿Qué es exactamente la reserva legal obligatoria?

La reserva legal, o reserva legal obligatoria, como también se denomina por su carácter ineludible, se refiere a la acumulación de un porcentaje de los beneficios que una sociedad anónima ha tenido a lo largo de un ejercicio. Esto es aplicable a todo tipo de empresas registradas en este tipo de figura empresarial.

Se trata de mantener reservas económicas en la contabilidad de una empresa con el fin de garantizar el ahorro de fondos. Es importante distinguirla, ya que no es el único tipo de reserva que podemos encontrar en una organización. En este sentido podemos mencionar, a grandes rasgos, dos opciones o categorías distintas de reserva:

  • Reserva legal: Se debe constituir de forma obligatoria.
  • Reserva voluntaria: Son aquellos beneficios que se han retenido en forma de reservas y que no son obligatorias de forma legal.

Dotación de la reserva legal obligatoria

Para entender el funcionamiento de la reserva legal para las empresas debemos recurrir al Real Decreto Legislativo 1/2010, del 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital, y que establece la dotación de la reserva legal obligatoria en sus artículos 274, 303, 317 y 322.

Según la Ley de Sociedades de Capital, las empresas tienen la obligación de destinar el 10% de sus beneficios anuales a la reserva legal obligatoria, hasta llegar a tener una reserva equivalente al 20% del capital de la empresa. Es decir, si una empresa ha obtenido un beneficio de 150.000 euros, en el último año, y su capital es de 60.000 euros, la reserva legal obligatoria será de 12.000 euros. De este modo, la reserva legal obligatoria debe llegar hasta el 20% del capital social de la empresa y, por tanto, la organización debe aportar 3.000 euros de los beneficios que ha obtenido a la reserva para poder alcanzar el mínimo establecido legalmente.

El resto puede ser destinado para diferentes finalidades, como pueden ser las reservas voluntarias o las reservas estatutarias que se podrían haber constituido en la empresa.

En el caso de las sociedades laborales, los socios tienen la obligatoriedad de constituir un fondo de reserva especial. Este fondo de reserva especial debe ser nuevamente del 10% de los beneficios de cada periodo en cuestión, mientras que si se diera el caso de que la empresa no presenta beneficio alguno a lo largo de un ejercicio, no tendría obligación de reservar ningún importe.

¿A qué se destina la reserva legal obligatoria?

Para los emprendedores, una de las grandes cuestiones acerca de la reserva legal obligatoria gira en torno a cuál es su objetivo. Pues bien, el principal propósito de esta normativa reside en la compensación de hipotéticas pérdidas futuras que pueda tener la empresa, además de ser una garantía de cobro de posibles deudas pendientes para los acreedores.

La obligatoriedad de crear esta reserva afecta directamente a los beneficios que puede tener una empresa durante un ejercicio contable. La reserva legal obligatoria se debe constituir antes de realizar el reparto de beneficios a los socios, por lo que el beneficio final se verá reducido.

No obstante, en el caso que la empresa presente pérdidas durante un ejercicio, además de no aportar nada a la reserva legal obligatoria, se suele recurrir a las reservas voluntarias o estatutarias a la hora de hacer frente a las deudas con acreedores, manteniendo intacta la reserva legal de ejercicios anteriores.

La importancia de las reservas en los fondos de la empresa

Más allá de la reserva legal obligatoria, es recomendable que cualquier tipo de sociedad cuente con fondos específicos, por los mismos motivos que la legislación impone esta normativa. Es decir, las reservas voluntarias son igualmente útiles y convenientes para poder responder frente a posibles problemas futuros.

Si bien es cierto que el principal objetivo de una empresa es el beneficio económico, el cumplimiento de sus obligaciones legales no debe quedar atrás bajo ningún concepto. Tanto la reserva legal obligatoria como las reservas voluntarias van a permitir a la organización mantener una contabilidad equilibrada y cumplir en todo momento sus obligaciones con proveedores y acreedores.

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