Plan de inversión: ejemplo de cómo elaborarlo

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Un plan de inversión es un documento en el que se detallan las acciones que se llevarán a cabo con el fin de emplear ciertos recursos que supondrán un incremento de las ganancias.

El objetivo es minimizar los riesgos de las empresas y que puedan obtener la más alta rentabilidad posible. Para conseguirlo, hay que seguir unos pasos que ayudarán a definirlo y que expondremos, a continuación, en este ejemplo de plan de inversión. 

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¿Qué es un plan de inversión?

Un plan de inversión es, como su propio nombre indica y se puede intuir en la explicación anterior, una planificación de las inversiones que pretende afrontar una empresa a corto, medio o largo plazo. En este documento deben figurar datos como: el destino del gasto, las cuantías, las  acciones planificadas, los  riesgos existentes, así como los plazos de pago o los resultados que se pretenden alcanzar. .

La experiencia nos dice que el plan de inversión es una tarea fundamental, ya que si la planificación es importante en los negocios a nivel general, lo es más todavía cuando hablamos de un proceso que podría generar pérdidas si no se aborda de un modo adecuado. En más de una ocasión se han dado casos de quiebra como consecuencia de una inversión mal enfocada.

Un plan de inversión para una empresa de nueva creación

Y si el plan de inversión ya es de por sí un proceso esencial, conviene destacar su papel cuando hablamos de los inicios de un nuevo negocio. Generalmente, los principios se caracterizan por la aparición de gastos inesperados, un inconveniente que puede minimizarse notablemente cuando recurrimos a esta herramienta y la trabajamos a conciencia para evitarlo.

En este sentido, es importante tener en cuenta, no sólo las inversiones, sino también los gastos corrientes que forman parte del día a día de una empresa, como los alquileres, el suministro energético o, incluso, los proveedores. En este caso, la mejor estrategia es definir absolutamente todos los gastos relacionados con el nuevo negocio en el documento. Para entenderlo mejor, veamos un ejemplo de un plan de inversión.

Pasos a seguir para establecer un plan de inversión: ejemplo

Evaluar la situación

Para que un plan de inversión funcione, hay que evaluar en primer lugar la situación personal. No es lo mismo ser una persona joven que tener ya una edad avanzada, ya que si el mercado sufre una caída, en este segundo caso, recuperar el dinero perdido será más difícil. Por eso, la edad es un factor determinante a la hora de invertir.

Relacionado con esto, hay que valorar la situación financiera, es decir, el dinero del que se dispone para hacer la inversión. Se recomienda que sea dinero que no se utilice, por ejemplo el que se encuentra en una cuenta de ahorros desde hace tiempo. Nunca se debe en un plan de inversión usar todo el dinero del que se dispone, ya que siempre hay emergencias y gastos imprevistos que pueden aparecer en cualquier momento.

Una vez recopilados los datos anteriores, hay que establecer el perfil de riesgo. Cuanto mayor sea este, más ganancias habrá. Sin embargo, las pérdidas, en el caso de que se produzcan, también serán superiores que si el perfil de riesgo es menor. Por lo tanto, esto ya no depende de la edad ni del dinero destinado a la inversión, sino de la tolerancia al riesgo individual. Los niveles de riesgo siempre van del 1 al 7, siendo el 1 el perfil más bajo y el 7 el más alto.

Diversificar en un plan de inversión y establecer objetivos

En un plan de inversión diversificar significa no utilizar todo el dinero para invertir en un solo activo. Esto puede ser positivo si todo va bien, pero también supone asumir mayores riesgos en el caso de que la situación no salga como estaba previsto. Por lo tanto, es interesante invertir en varios activos distintos. En el caso de que uno no funcione bien, siempre estarán los demás para contrarrestar las pérdidas hasta que la situación mejore o haya que tomar otra decisión.

En un plan de inversión también deben quedar claros los objetivos que se desean alcanzar con el dinero que se genere. Puede ser una inversión en formación o en otra empresa. Para ello, se debe poner una fecha límite a las metas para no postergarlas y conseguir que el plan llegue a buen término, ya que este es su verdadero objetivo.  

Instrumentos para el plan de inversión 

Una vez recopilados todos los datos previos, hay que elegir el recurso adecuado para el plan de inversión. Actualmente, entre los recursos más frecuentes se encuentran: ,las acciones, los fondos de inversión, los bonos y los certificados financieros. Es posible invertir el dinero en varios de estos instrumentos, lo que ayudará a diversificar.

Principales objetivos en un plan de inversión

El objetivo básico de un plan de inversión es determinar el coste de un proyecto o de una actividad y tomar una serie de decisiones para conseguirlo. Funciona como una hoja de ruta que ayudará a la planificación y al diseño de una estrategia eficaz que favorezca el logro de las metas propuestas desde un principio.

Hablamos, sobre todo, de valorar las cifras cuando se trata de obtener recursos externos con respecto a la financiación. En este sentido, otro de los objetivos clave de  plan de inversión es la reducción de riesgos: por una parte, la falta de liquidez puede evitarse teniendo un control absoluto de los gastos en función de la situación actual de la empresa y, por otra, también se impide la paralización de la producción por falta de material o tecnología, ya que la temporalidad de las inversiones también queda planificada.

Con  relación a  la financiación externa, un plan de inversión bien ejecutado también se antoja interesante a la hora de solicitarla, ya que genera mayor confianza en el proyecto por parte de los inversores. En otro orden de cosas, muchas empresas también utilizan este recurso para monitorear los procesos y hacerles un seguimiento, ya que en él se detalla minuciosamente toda la información de un proyecto a nivel financiero.

Por último, un objetivo que en muchos casos no se busca, pero que casi siempre acaba por aparecer, es el de la reducción de gastos. La visibilidad que ofrece un plan de inversión, permite dilucidar qué costes son evitables y cuáles son necesarios y resultarán realmente beneficiosos, lo que, de manera indiscutible, tendrá consecuencias a la hora de solicitar financiación y de acometer las correspondientes inversiones.

¿Por qué es tan importante llevar a cabo un plan de inversión?

Como has podido observar, a lo largo del artículo ha quedado patente la importancia de llevar a cabo un plan de inversión, ejemplo de cómo elaborarlo incluido. A nivel empresarial, cualquier operación financiera conlleva riesgos en cualquier caso, pero lo cierto es que cualquier ayuda o herramienta que nos ayude a minimizarlos debe ser tenida en cuenta. Pues bien, probablemente estemos hablando de uno de los recursos más relevantes a estos efectos.

Si en una empresa, independientemente de su tamaño, se planifican la producción, las compras y las ventas, las estrategias de marketing o los recursos humanos, que son ámbitos igual de importantes, pero seguramente menos arriesgados que el aspecto financiero, es evidente que el plan de inversión debe marcar el camino a seguir en el momento de creación de un negocio, y en cada una de las aspiraciones de crecimiento que se presenten.

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