Design thinking: soluciones efectivas e innovadoras

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El Design Thinking es una herramienta cada vez más utilizada en todo tipo de empresas y que permite generar soluciones innovadoras para las necesidades específicas de los usuarios. Veamos en qué consiste y cómo se desarrolla.

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Design Thinking ¿Qué es?

El Design Thinking es una metodología que consta de en cinco fases, que se validan por el usuario para comprobar su efectividad y, también para comprobar que vamos por el camino correcto. En caso de no ser así, es posible volver atrás y realizar los cambios necesarios.

Esta herramienta es, generalmente, utilizada por los diseñadores de producto, pero fue redefinida por Tim Brown y David Kelley, fundadores de la consultora de diseño IDEO, para que pudiera ser utilizada en cualquier área de interés del ser humano.

Ellos definen el Design Thinking como “la unión de la sensibilidad y la metodología del diseñador para complementar las necesidades de las personas, bajo un enfoque tecnológicamente factible, logrando que una estrategia de negocios pueda convertirse en valor para el cliente y una oportunidad de mercado para la empresa”.

Para qué sirve el Design Thinking en las empresas

Aplicar la metodología Design Thinking permite que el equipo de trabajo y el cliente se integren en un ambiente relajado. Lo que fomenta una actitud curiosa y observadora en el que todas las ideas son bienvenidas. Esto permite generar soluciones innovadoras y efectivas a los usuarios.

Beneficios del Design Thinking

El uso del Design Thinking en las empresas facilita el desarrollo de soluciones, atendiendo al contexto y a las opiniones del cliente en cada fase del proceso. Esto facilita:

  • Resolver problemas de forma creativa e innovadora.
  • Aprovechar al máximo los recursos que se tienen a mano.
  • Reducir costes en desarrollo e implementación de un producto o servicio.
  • Diseñar soluciones a la medida para mejorar la experiencia del usuario.
  • Impulsar y promover una atmósfera de trabajo lúdico.

Veamos, paso a paso, cómo funciona el Design Thinking.

Fases del proceso

La metodología Design Thinking es un modelo de convergencia y divergencia o de “doble diamante” en el que unas fases se encargan de recoger información (divergente) y otras de sintetizarla (convergente), formando una gráfica similar a dos diamantes unidos.

  1. Empatizar. Ponerse en los zapatos del otro es la mejor forma para definir este paso. Aquí se busca conocer a fondo qué necesidades tiene el usuario. Algunas técnicas útiles para obtener esta información son la entrevista, Focus Group y test UX.
  2. Definir. Identifica el problema que tiene el usuario. Las técnicas usadas en este paso son el mapa de empatía, perfil de usuario y matriz de motivaciones.
  3. Idear. Se proponen ideas que puedan solucionar el problema del usuario. El Brainstorming o lluvia de ideas, seis sombreros para pensar y matriz de ideas son utilizadas en esta fase.
  4. Prototipar. Seleccionada una idea, es momento de hacerla visible. Crear maquetas, ilustraciones, bocetos e infografías con materiales que se tengan a mano son un buen recurso.
  5. Probar. El usuario se encarga de testear el prototipo y manifiesta si cumple o no con sus expectativas. Es posible que para afinar el resultado sea necesario volver a una o varias fases anteriores. Esto hace el proceso iterativo y más efectivo.

Cuando un negocio aplica el Design Thinking promueve la generación de ideas innovadoras dentro del equipo de trabajo y desarrolla soluciones que superan las expectativas del usuario.

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